Hola, me llamo Teresa y antes trabajaba en un banco.

A aquellos que me conocen (y conozco a casi todos los Unbabelers, e incluso me llaman la «Shazam de los humanos»), les parece raro, ya que soy escandalosa (rayando en lo excéntrico), tengo muchísima energía y se me conoce por haber sido la promotora de más de una juerga después del trabajo o por haber representado yo sola «El fantasma de la ópera». Parece algo que no encaja en absoluto con la imagen que se tiene de una persona que ocupa un cargo corporativo.

Bueno… si y no. Mi trabajo en el departamento de recursos humanos de una gran corporación me planteaba diversos retos. Por aquel entonces, formaba parte de un gran equipo de contratación que tenía la importante misión de lograr que el número de empleados del banco superase el millar. En ese momento, nuestra empresa era una de las que más personal contrataba de Portugal en una coyuntura posterior a la crisis en la que el país luchaba por crear empleos estables y bien remunerados. Muchos de los candidatos a los que contraté lloraban emocionados al saber que les ofrecíamos una oportunidad. Y eso me resultaba increíblemente gratificante.

No obstante, las oficinas se extendieron por toda la ciudad, y me fastidiaba no volver a ver nunca más a esas personas brillantes, innovadoras y con talento que había conocido durante el proceso de contratación. Atosigaba todo el rato a los responsables de contratación: «¿Qué tal va fulanito?», «¿todo bien con menganito?». Y todo para recibir siempre las mismas respuestas, cortas y monótonas. Parecía antinatural no seguir las trayectorias de los empleados en la empresa ni ser un valor añadido para ellos en cada paso que diesen.

Aún no lo sabía, pero, a pesar de trabajar en un departamento de recursos humanos, ya tenía la mentalidad que caracteriza a las personas que se dedican a las operaciones de personal. Más tarde, cuando tuve la oportunidad de incorporarme al equipo de Unbabel, me di cuenta de inmediato de que la forma de trabajar era completamente diferente.

Proactividad en lugar de reactividad

El objetivo de las operaciones de personal es lograr crear un ambiente en el que las personas quieran trabajar y en el que se fomente de manera natural el compromiso y la conexión con la empresa y su misión.

Los cambios que comencé a notar en mi vida cotidiana fueron claros: mientras trabajaba en recursos humanos, todo se basaba en las reglas. Tenías que hacer tu trabajo y punto, ejecutar las órdenes que venían de arriba y trabajar según las prácticas tradicionales del sector de los recursos humanos. Pero cuando comencé a trabajar en operaciones de personal, me di cuenta de que, además de ser instrumentos clave en la estrategia, la comunicación y el plan de acción de diversidad e inclusión de la empresa, desempeñamos también un papel fundamental a la hora de crear y mantener una cultura sólida, algo a lo que otorga una enome importancia nuestro primer ejecutivo, Vasco Pedro.

En una ocasión, visitamos a un empleado al que atendían en un hospital público e hicimos que lo trasladasen a un hospital privado con el objetivo de que le ofreciesen una mejor atención. Ayudamos a organizar fiestas de cumpleaños y nos esforzamos a diario por introducir mejoras que hagan el trabajo más agradable a los Unbabelers. Por ejemplo, hemos añadido recientemente un bot de cumpleaños a Slack para asegurarnos de que todo el mundo reciba una felicitación en su día especial.

Nuestro equipo de Administración de Oficinas (que ahora forma parte del Departamento de Operaciones de Personal) juega un papel absolutamente fundamental en todo esto. No solo se aseguran de que nuestras oficinas sean agradables para trabajar, estén organizadas y dispongan de todo lo necesario para que los empleados sean productivos, sino que también organizan actividades y eventos que van desde clases semanales de surf hasta celebraciones de Acción de Gracias y noches juegos de mesa o películas.

También hacemos cosas para que los empleados extranjeros que trabajan con nosotros y sus parejas no se sientan solos, así como para favorecer su integración en nuestro país y cultura. Ofrecemos clases de idiomas a todos los miembros del equipo. Además, este año hemos celebrado el Ramadán con los empleados y sus familias para ayudarles a desarrollar su propia comunidad en este nuevo país.

La diversidad y la inclusión pueden parecer promesas vacías, pero, actualmente, casi el 40 % de nuestros empleados son de otros países, y se hablan más de 30 idiomas en nuestras oficinas, cosa que esperamos seguir fomentando en el futuro. También nos preocupa la contratación de talentos que contribuyan a disminuir las desigualdades de género que existen entre los distintos departamentos. Participamos en eventos relacionados con la mujer en el sector de la tecnología y aplicamos esta mentalidad a todas las áreas de nuestro negocio.

No es por presumir, pero en el retiro anual de Unbabel, que tuvo lugar recientemente, celebramos una gala de premios en la que se podía votar a los Unbabelers en distintas categorías preestablecidas, y dos miembros del equipo de Operaciones de Personal fueron finalistas para el premio Transmisores de la Cultura (y uno de ellos se lo llevó). Este es un testimonio no solo del trabajo que hacemos, sino también de la atención, la paciencia, la empatía y la dedicación que ponemos en el lugar de trabajo todos los días.

Eres amable, eres inteligente, eres importante

Aunque pueda parecerlo, los miembros de los equipos de operaciones de personal no solo nos encargamos de organizar juegos y cosas divertidas. También ayudamos con las comunicaciones internas, que son esenciales para que las empresas (especialmente las emergentes) puedan sobrevivir, así como con la gestión de los cambios, el refuerzo de los rituales y la creación de informes que influirán en las decisiones generales de la empresa.

He visto y me han contado que muchas empresas no prestan suficiente atención a sus departamentos de recursos humanos u operaciones de personal, o que incluso renuncian a tenerlos. Yo siempre pongo mucho énfasis en lo importantes que son, pero no soy la única que opina así. Según un estudio que se llevó a cabo a lo largo de ocho años , durante la burbuja de las puntocoms, las empresas que contaban con expertos en recursos humanos salían antes a bolsa y tenían menos probabilidades de fracasar.

Los departamentos de operaciones de personal desempeñan un papel estratégico clave a la hora de entender cómo la contratación, la cultura, la implicación de los empleados y la formación, entre otras cosas, están conectadas con la estrategia de la empresa y, en última instancia, con los parámetros de «beneficio neto» que los directivos de la empresa suelen utilizar para medir el éxito.

Otras empresas, como Buffer, afirman que el desarrollo de un departamento de operaciones de personal contribuye a «fortalecer la cultura empresarial y aportar una mayor empatía en el ámbito de la diversidad y la inclusión, así como lograr una mayor implicación de los empleados a largo plazo y un crecimiento empresarial estable».

Las empresas, da igual lo grandes o lo pequeñas que sean, no son nada sin sus empleados, así que es vital invertir de forma constante en un departamento que trabaje a diario para garantizar que se sientan valorados, satisfechos y comprometidos a largo plazo.

Si bien todavía queda mucho trabajo por hacer en Unbabel en lo referente a la creación de procesos y estructuras que ayuden a nuestros empleados a superar sus dificultades diarias, en el Departamento de Operaciones de Personal nos centramos fundamentalmente en defender los intereses y las metas de la empresa, así como en asegurarnos de que se escuche y se tenga en cuenta la opinión de los empleados. Porque cuando los empleados están bien, es más probable que se sientan integrados y valorados y se conviertan en abanderados de la marca.

Para mí, esta es la progresión natural de los recursos humanos en una empresa moderna y dinámica. Gracias a las charlas que mantengo con los empleados, puedo seguir su progreso y celebrar sus éxitos, así como solucionar problemas y ayudarles a superar los retos a los que deben enfrentarse.

Y seguiré animándoles con mi personalidad escandalosa, mis emojis personalizados y las golosinas que ofrezco a cualquiera que tenga al lado.