A los 27 años, Lori Thicke se ha mudado a París con un objetivo en mente: escribir la gran novela canadiense. Pero la vida tenía otros planes para ella, y la novela ha quedado pendiente.

En vez de escribir la novela, Lori ha fundado un negocio de traducción global, Lexcelera, y, después de cruzarse con Médicos sin Fronteras, ha creado la ONG de traducción más grande del mundo.

En Traductores sin Fronteras, Lori lo ha hecho todo, desde sentarse detrás de la pantalla de un ordenador hasta viajar a Kenia para trabajar con traductores e intérpretes en el campo. Lo que ha comenzado como un pequeño proyecto, finalmente se convirtió en una red de más de 30 000 voluntarios en 180 países diferentes. Todo gracias a la creencia de una mujer en el poder de los idiomas.

En el segundo episodio del pódcast de Unbabel, le preguntamos a Lori sobre su carrera de 20 años en el negocio de las traducciones, qué ha despertado su interés por los idiomas y los eventos de la vida que moldearon su mentalidad humanitaria y empresarial.

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La siguiente es una transcripción ligeramente editada de la entrevista.

Fernando: Hola, Lori. Bienvenida. Es un placer tenerte con nosotros. Muchísimas gracias por venir. Me gustaría comenzar hablando de Traductores sin Fronteras. Y me gustaría que nos llevaras al momento en que has decidido crear una organización sin fines de lucro para proporcionar traducciones gratuitas.

Lori:  En primer lugar, muchas gracias por invitarme. Me siento realmente emocionada de hacer este pódcast contigo. Y también es algo que me apasiona mucho, así que hoy es un gran día. También me encanta contar la historia de cómo se ha formado Traductores sin Fronteras, porque se trató de algo que ha ocurrido de forma fortuita. He destinado mi vida, como creo que muchas otras personas lo han hecho, a hacer trabajo voluntario. Y siempre quise que fuera así. Pero, sabes, en primer lugar, estaba ocupada con la universidad, luego me he mudado a Francia y comencé un negocio, y luego tuve un hijo, y siempre hay una excusa. Y me estaba dando cuenta de que querer ser voluntario no era lo mismo que realmente ser un voluntario, pero aún no lo estaba haciendo. Pero luego, un día, Médicos sin Fronteras (Médecins sans Frontières), esa fantástica organización, llamó a nuestra puerta por así decirlo, y le ha pedido a mi compañía de traducciones una oferta por un proyecto de traducción para ellos.

Fue como si las estrellas se estuvieran alineando. Y he pensado, vale, si no les cobro por el trabajo, ¿qué pasa entonces? ¿Pueden usar el dinero en alguna otra causa? Y dijeron: «sí podemos, tenemos una organización lean». Eso fue justo antes de que ganaran el premio Nobel de la paz, y dijeron que podían usar el dinero en alguna otra causa. Y así es como Traductores sin Fronteras ha comenzado a ayudar a las organizaciones sin fines de lucro a hacer más. Eso es lo que hace Traductores sin Fronteras en la actualidad.

Fernando: Entonces, ese primer proyecto te ha elegido. Sin embargo, cuando has comenzado a escalar, ¿cómo elegías los proyectos que aceptabas hacer, las causas que apoyas? ¿Cómo funciona ese proceso? 

Lori: Si vamos a hablar sobre escalar, tengo que retroceder un poco. Entre 1993 (lo creas o no, fue hace tanto tiempo) y el terremoto de Haití en 2010, mi oficina se hizo cargo de la gestión de voluntarios. Los traductores hicieron toda la traducción voluntaria, y era una organización pequeña, incluso si traducíamos un millón de palabras al año. Luego, cuando ocurrió el terremoto de Haití, y debido a que muchas de nuestras organizaciones sin fines de lucro estuvieron muy involucradas en ese caso (como Médicos sin Fronteras y Acción contra el Hambre) las necesidades simplemente explotaron, y me di cuenta de que necesitábamos ir más allá de la gestión de voluntarios en mi oficina. Entonces me he encontrado con una junta directiva que me ayudó a escalar la organización. Y ahí fue cuando realmente comenzamos a crecer, en 2010.

Fernando: Como has mencionado, supongo que el trabajo no siempre se realiza detrás de la pantalla y en la comodidad de tu hogar. Tienes personas que trabajan en el campo en situaciones de crisis. ¿Puedes hablar un poco más sobre qué haces cuando te toca adentrarte en el terreno?

Lori: Traductores sin Fronteras ha cambiado mucho, eso ha sucedido cuando nos dimos cuenta de la importancia de los idiomas locales. Estuvimos sentados detrás de un escritorio mientras apoyábamos a organizaciones sin fines de lucro con los principales idiomas del mundo, cosa qué aún hacemos en la actualidad. Muchas cosas se hacen detrás de la pantalla. La actividad típica de un traductor. De hecho, los traductores son increíbles. Tengo algunos amigos que trabajan todo el día y luego se van a casa y traducen para Traductores sin Fronteras. Pero después de Haití, he pensado que los idiomas europeos no son los que llegan a las personas realmente vulnerables. He reflexionado sobre cómo es posible que no tengamos un radar humanitario sobre los idiomas locales en la organización. Así que fui a África a investigar. Y me ha sorprendido el poco acceso que las personas tenían a la información cuando se encontraba en uno de los idiomas más importantes del mundo, como el inglés o el francés, y no en su idioma.

Podría hablar sobre idiomas locales todo el día, pero para responder a tu pregunta. La verdad es que hemos descubierto una necesidad real en los idiomas locales. Aún es necesario brindar soporte en los idiomas más importantes del mundo en la organización, pero también existe una gran necesidad en los idiomas locales, y es ahí cuando debemos ir al campo. Ahí es donde apoyamos a los traductores y los capacitamos, y también a los intérpretes, en el campo.

Por ejemplo, al trabajar en Nigeria o la República Democrática del Congo, en áreas extremadamente peligrosas, puedo sentirme muy orgullosa de mi equipo, quienes van ahí y hacen la capacitación. Ellos trabajan con los rohinyás, y también en los campos de refugiados. Abrir el acceso al conocimiento y a su idioma es muy importante.

Fernando: Los traductores en Traductores sin Fronteras, ¿quiénes son esas personas? ¿Qué tipo de personas trabajan como voluntarios? ¿Cualquiera puede ofrecerles su servicio de traducción? ¿Cómo filtran a las personas? 

Lori: En la actualidad, mientras hablamos, hay 30 000 voluntarios. No todos trabajan todos los días. Creo que cubrimos 180 países y 200 combinaciones lingüísticas. Pueden ser estudiantes, traductores operativos, traductores jubilados, hay muchos perfiles diferentes. Sin embargo, también hemos entrenado a traductores e intérpretes, quienes tal vez vinieron de un campo diferente, quizás eran médicos o ingenieros que solo querían ayudar a su país.

Así que decidieron hacerlo. Han recibido educación y quieren devolverla a las personas de su comunidad.

Fernando: Eso es genial. En el sitio web de Traductores sin Fronteras se menciona que han traducido 83 millones de palabras hasta ahora. Además de esa impresionante métrica, ¿cómo se mide realmente el impacto que ha tenido Traductores sin Fronteras?

Lori: Me encanta esa pregunta. Tenemos diferentes maneras de hacerlo. Creo que esa es una gran métrica. No solo tenemos una. Por ejemplo, tenemos un proyecto de Wikipidia, lo llamamos Wiki Medicine, y se encarga de traducir artículos médicos. Y hemos visto que 120 millones de personas han accedido a dichos artículos. Se trata de una cifra muy significativa, porque hay una gran carencia de idiomas.

Digo, podemos acceder a lo que queramos en nuestros idiomas, pero hay una escasez real de información en muchos idiomas locales. Con el ébola se hicieron algunas mediciones importantes. También he participado personalmente en algunas mediciones en Kenia. Sabes, la primera línea de cualquier crisis sanitaria, en la mayoría de los países de África, son los trabajadores de la salud de la comunidad. Así que hemos medido la información sobre el ébola y se trataba de un problema tanto de información como de enfermedad. Por lo tanto, hemos medido la comprensión de los trabajadores de la salud cuando recibieron capacitación sobre la prevención del ébola en inglés. Al recibir la capacitación en inglés comprendían un 60 % del contenido, mientras que en su propio idioma comprendían un 90 %. Eso es muy significativo.

Fernando: Según tu respuesta, he entendido que realmente te preocupa medir el impacto debido a la importancia que tiene para ti entender qué funciona y qué repercusión causa.

Lori: Sí. Y es difícil hacerlo, no es como cuando das dinero. También tengo un proyecto donde ayudo a huérfanos en una aldea de Kenia.

Allí puedes encontrar resultados tangibles. Los niños van a la escuela, literalmente engordan un poco, y se debe a que sus abuelas tienen comida en la casa. En esos casos suceden cosas realmente tangibles. Pero nosotros, en la industria de los idiomas, no tenemos un escenario tan tangible. Debemos trabajar duro, pero también tenemos que sentir que lo que hacemos se trata de ayudar y eso marca la diferencia.

Fernando: Obviamente, te apasiona mucho este tema. Has dedicado 20 años de tu vida a liderar Traductores sin Fronteras, y luego has decidido retirarte. Entonces, ¿qué te ha llevado a tomar esa decisión?

Lori: Bueno, Traductores sin Fronteras no es el tipo de proyecto que debe gestionarse a tiempo parcial. En mi tiempo libre no podía ser tan efectiva como el equipo de administración lo es ahora, y ellos han hecho que el proyecto crezca más de lo que yo habría podido lograr.

Fernando: ¿Cómo ha cambiado el mundo durante todo ese tiempo? ¿Nos estamos acercando a la comprensión universal?

Lori: ¿Nos estamos acercando? Creo que estamos extremadamente lejos de alcanzarla. Sé que esa no es la respuesta que desearía dar, pero creo que estamos demasiado lejos debido a que tres quintas partes de la población mundial no pueden acceder al conocimiento que necesitan para vivir vidas saludables y cuidar de sus hijos, para desarrollar nuevas tecnologías que también podrían mejorar sus vidas, combatir la pobreza, combatir las enfermedades. Y eso está muy mal. Decimos que esta es la era de la información, pero, de hecho, estamos en la última milla de los idiomas.

Sabes, antes hablábamos sobre la última milla digital. Las personas tenían acceso digital a todo el mundo a través de Internet, pero aún debían llevar dicho acceso a sus casas, esa es la última milla digital. En la actualidad, prácticamente toda la información del mundo está disponible en internet, pero hay mucha información inaccesible debido a que no está en los idiomas locales. Así que eso no ayuda a la llamada revolución informática. En esta era, las personas no pueden acceder a la información básica que necesitan si la misma no está en su idioma. Y, bueno, si bien Traductores sin Fronteras apoya a organizaciones humanitarias en todo el mundo, sería genial si las personas fueran menos vulnerables, si hubiera menos pobreza, si hubiera menos necesidad de ayuda humanitaria. Porque ellos realmente pueden acceder a la misma información que nosotros, ya sea para construir algo, para avanzar en la ciencia o para protegernos contra enfermedades completamente prevenibles por las que las personas no deberían morir. Comer sano, saber tanto como nosotros. El idioma es la barrera para que eso ocurra.

Fernando: Me encanta ese concepto de la última milla de los idiomas, porque creo que esa es la premisa que llevó a la creación de Unbabel. Hay mucha información allá afuera, pero, si no está en tu idioma, no puedes acceder a ella a menos que tengas una forma de traducir todo, que es la visión del futuro de Unbabel. Entonces me encanta el concepto.

Lori: Oh, definitivamente. Mi visión durante mucho tiempo, ha sido que necesitamos tecnología y personas para lidiar con ese problema, pero implica usar tecnología que esté disponible para las personas de todos los países. Ya sea en Uganda o en la India, necesitamos que las personas puedan traducir su propia información y requerimos un espacio para que esté disponible en la web. Wikipedia tiene eso, pero hay mucho más contenido que podría traducirse, y necesita de la tecnología. La gente también necesita capacitación. Necesitan acceso a las herramientas. 

Fernando: Como has dicho, parece que todavía estamos lejos del entendimiento universal, pero conocemos el camino y llegaremos allí.

Lori: Amo esa visión. Me encanta esa imagen. Y espero que tengas razón.

Fernando: Has dicho que amabas tu idioma, el inglés en este caso, y en tu sitio web hay un mensaje que dice: «Háblame en mi idioma». ¿Qué significa? ¿Que te hablen en tu propio idioma debería ser un derecho universal?

Lori: Debería serlo. Realmente debería serlo. Obviamente mi corazón está con el trabajo humanitario, pero también me he sentido muy frustrada, porque cuando Traductores sin Fronteras ha comenzado a abogar y a crear conciencia, la mayor parte del trabajo humanitario se entregaba en inglés, francés, español o portugués, sin importar el idioma del país donde se brindaba ayuda. Y el asunto es, que es poco probable que una persona marginada y pobre de una población rural hable un idioma europeo. Entonces, ¿en qué ayuda? ¿Cómo podría ayudarlos tener un cartel que explica cómo no contraer el VIH, cómo no contraer el cólera o cómo no contraer el ébola o el coronavirus, y muchas enfermedades más, cuando el mismo ni si quiera está escrito en su idioma?

Entonces, sí, háblame en mi idioma. Necesito entender lo que dices. 

Fernando: No es necesario ir a esos países más pequeños. En los Estados Unidos actualmente hay movimientos que exigen que el inglés sea el idioma oficial de los Estados Unidos, y tal vez dificultan que las personas que hablan otros idiomas, como el español (hablado por millones de personas), puedan acceder a información en su idioma. ¿Cuál es tu opinión sobre dichos movimientos?

Lori: Creo que sería mucho más fácil justificarlo si Estados Unidos no fuera un país inmigrante, en primer lugar. El idioma nativo de los Estados Unidos no es el inglés.

Fernando: Ahora que mencionas el idioma nativo de los Estados Unidos, que obviamente existía antes de que se hablara inglés allí, me surgen un par de preguntas: ¿Esos idiomas siguen vivos en la actualidad? ¿Hay muchos?

Lori: Una vez que he comenzado a ver esos idiomas desde una nueva perspectiva, he vuelto a mi provincia natal de la Columbia Británica y Canadá. La Columbia Británica tenía la colección de idiomas locales más rica y diversa, probablemente, de toda América del Norte, hablada por los habitantes locales.

Había 32 lenguas indígenas, la mayoría de ellas no pertenecían a la misma familia de lenguas. Era un sitio muy diverso. Pero, para deshacerse de la cultura, tenían que “sacar el indio de los indígenas”. Para deshacerse de la cultura tuvieron que deshacerse de los idiomas.

Las personas en Canadá, Australia y los Estados Unidos fueron literalmente castigadas por hablar sus idiomas. Y esos idiomas han sido, en su mayoría, asesinados. Se han realizado algunas investigaciones realmente interesantes, porque hay un pequeño resurgimiento, al menos en mi provincia de la Columbia Británica, de personas que desean recuperar sus idiomas.

Creo que hubo una investigación realizada en la Universidad de la Columbia Británica, donde descubrieron que, en las aldeas donde reclamaban sus idiomas, los jóvenes tenían seis veces menos probabilidades de suicidarse. Y eso me dice lo importante que es el lenguaje para nuestra confianza, nuestro sentido del yo, nuestro sentido de identidad y nuestro sentido de pertenencia a nuestra cultura. Piensa en cuántas guerras se libran para que la gente pueda hablar su idioma.

Fernando: Entonces, claramente crees que es importante preservar los idiomas que están muriendo. Se salva más que solo los idiomas al preservarlos, ¿cierto?

Lori: Sí, absolutamente. Hay ciertas palabras y conceptos que solo están disponibles en un idioma y que no se encuentran en otro, y eso es una riqueza y un cierto tipo de conocimiento que se conserva en un idioma. Por ejemplo, de nuevo, en la Columbia Británica, lo que nosotros llamamos trucha, para ellos es salmón en su idioma, y los genetistas, después de un largo tiempo, han descubierto que se trataba de salmón. En realidad eran salmones, no truchas. Ese conocimiento estaba contenido en el lenguaje, pero es más que eso. Seguramente sería mucho más fácil acceder a dicho conocimiento hablando. Sería mucho más fácil si todos habláramos el mismo idioma, pero la verdad es que no es solo riqueza cultural, es la identidad y la confianza de las personas y cómo ven el mundo, no podemos quitarles eso. 

Fernando: Has mencionado que ciertos idiomas tienen palabras que no se pueden traducir, y si quitas el idioma se pierde el significado. Los portugueses tienen una palabra favorita, que es «saudade». La misma no es traducible en casi ningún otro idioma. ¿Tienes alguna palabra favorita, de cualquier idioma, que no se pueda traducir?

Lori: Bueno, no es mi palabra favorita, pero me he dado cuenta de ella porque vivo en Francia. He vivido en Francia desde hace mucho tiempo. Y pude ver que no tienen una palabra para «overachiver». No tienen un concepto de dicha palabra. ¿Sabes a qué me refiero? No hay forma de describirla. Digo, conozco a una doctora que es deportista olímpica y que ha escrito un libro, y no recuerdo qué más. No hay forma de describirla. Entonces allí entra el concepto de dicha palabra. 

Fernando: Vale, entonces va en la dirección completamente opuesta. La búsqueda de tener un idioma universal rompería las barreras del idioma, ¿cierto? ¿Eso es algo que los humanos podrían lograr? ¿Y es algo que deberíamos tratar de hacer?

Lori: No lo creo. Porque lucharemos para preservar nuestro idioma. Imagínate si el lenguaje universal no es uno de los nuestros. No es nuestro. Ni siquiera uno de los nuestros. No es nuestro idioma. Lucharíamos hasta la muerte. Entonces, la única forma en que funcionaría es si hay un gobierno autoritario que literalmente castigue a las personas por hablar su propio idioma.

Fernando: Exacto. Supongo que si fuera el idioma más hablado del mundo, sería el mandarín, así que no lo hablaría. 

Lori: Tardaría generaciones, y ese es el problema. Incluso las personas que entienden un poco de francés o un poco de portugués, por ejemplo, y leen literatura realmente importante sobre ciencia o tecnología. Incluso si tienen nociones de esos idiomas, los extrañarán mucho.

Se necesitarían generaciones para recuperar ese tipo de fluidez de comprensión.

Fernando: Sí. Asumiendo que nos quedamos con nuestros idiomas diferentes, pero que queremos entendernos y ser entendidos, ¿cómo ves el rol de la traducción automática en el futuro de la traducción? 

Lori: A la gente no le va a gustar esta respuesta, pero no tenemos alternativa. Absolutamente, no tenemos ninguna otra alternativa. Es como los agentes de viajes. Los amamos, pero han desaparecido un poco porque podemos hacer las cosas en TripAdvisor. Y la verdad es que durante los últimos 10 años la traducción se ha masificado. La gente no valoraba lo que hacíamos. Se ha convertido en un producto, y todos los traductores han sentido ese dolor. Todo se basa en el precio. Solo se trataba de un producto. Nadie era diferente de otro, como los pañuelos de papel. Pero ahora se ha democratizado. Las traducciones están llegando a su punto con la traducción automática neuronal. Las mismas son tan buenas que cualquiera puede traducir. Siento que debemos ascender en la cadena de valor como traductores, o nos podría pasar lo mismo que le ha sucedido a los agentes de viajes.

Por ejemplo, ves que algunos agentes de viajes se están convirtiendo en súper especialistas en viajes de Safari, están buscando sus nichos. Creo que los traductores necesitan ascender en la cadena alimentaria de alguna manera, ya sea con servicios creativos, transcreación o entrenando motores de traducción automática. De todos modos, lamento decirlo, pero la traducción automática neuronal es demasiado buena, así que…

Fernando: Bueno, estás en el lugar correcto para decirlo, porque Unbabel, como sabes, cree firmemente en el modelo de la IA y los humanos trabajando juntos.

Gente ayudando a la IA a mejorar, mientras la IA ayuda a la gente a mejorar, para así evolucionar juntos. Ese es claramente el punto de vista de Unbabel. Y parece que estamos alineados. Quiero decir, los humanos siempre encontrarán su lugar en este sistema, pero la traducción automática mejorará mucho con el tiempo, ¿cierto? ¿Y, en términos de años, qué tan lejos crees que estamos para que la traducción automática se encuentre en un punto donde realice la mayor parte de las tareas?

Lori: Dos años, dos años como máximo. Dos años. Lo has escuchado aquí primero. En mi empresa usamos la traducción automática neuronal, nos brinda un primer borrador realmente bueno, así que elimina parte del trabajo duro.

Sé que algunas personas preferirían hacer todo desde cero, pero la traducción automática neuronal te permite traducir 900, 1000 o 1100 palabras por hora, haciendo que todo el proceso sea mejor. 

Fernando: Bueno, ciertamente ese es el futuro. Ahora, regresemos en el tiempo. Me da curiosidad. Has comenzado tu primera empresa vendiendo árboles de Navidad cuando tenías solo 12 años, y otra a los 17 años vendiendo flores. ¿Cómo has pasado de árboles y flores a idiomas y traducciones? 

Lori: Vale. Bueno, siempre ha sido sencillo para mí. Mi padre era un hombre de negocios y estaba convencido de que su hija entraría en el negocio, sin importar cuántas veces le dijera que nunca entraría en el negocio. Me he mudado a Francia para escribir la gran novela canadiense, y necesitaba ganar dinero, así que, por supuesto, los negocios eran mi segunda opción. Y eso me llevó a estar en Francia y a amar los idiomas. Lo que me llevó a fundar una empresa de traducción cuando tenía 27 años. 

Fernando: ¿Esa es la misma empresa que aún administras en la actualidad?

Lori: Exacto. Sí. No saquemos cuentas, ¿de acuerdo? 

Fernando: Me da curiosidad que has balanceado, por tanto tiempo, el ser  emprendedora, administrar tu propia empresa y crear una organización sin fines de lucro enormemente exitosa. ¿Cómo lo has hecho? 

Lori: Para ser honesta, fue realmente difícil manejar todo eso. Y ambos proyectos han sufrido un poco. No pude prestar toda mi atención a mi empresa ni a Traductores sin Fronteras. Obviamente, sentía más pasión por Traductores sin Fronteras. Pero no hice un muy buen trabajo. Mi hijo dice que no está dañado, pero no equilibré bien todo. 

Fernando: También está esa conexión con el trabajo y la familia. No solo el trabajo y las organizaciones sin fines de lucro, sino que también tienes una familia aparte de eso, y tu biografía de Twitter dice que actualmente estás trabajando en un libro sobre tu vida nómada con un padre inusual. Así que supongo que todo se remonta a eso. ¿Puedes revelar un poco sobre este proyecto? 

Lori: Sí. Realmente comencé el libro para escribir sobre la fundación de Traductores sin Fronteras y la importancia de los idiomas, porque sabemos que los idiomas importan más que nadie. Así que realmente quería escribir el libro, pero de alguna manera he terminado escribiendo sobre mi origen.

Mi padre era súper humanitario y también una persona de negocios, por lo que obviamente me influyó. Pero hay tantas buenas historias en mi excéntrico y loco pasado que me he dejado atrapar por escribirlas. Por ejemplo, cuando tenía 14 años, solo para darles un ejemplo de mi crianza loca, nuestra casa se incendió y mi padre, que era padre soltero y me criaba a mí y a mi hermano, se había olvidado tres semanas antes de enviar un cheque para renovar el seguro contra incendios.

Entonces lo perdimos todo. Nuestra casa se quemó hasta los cimientos. No ha quedado nada. Y mi padre nos miró a mi hermano y a mí y nos ha dicho: «Bueno, niños, ahora somos libres». 

Así es como he crecido. 

Fernando:  ¿Crees que tu hijo escribirá un libro sobre crecer contigo en el futuro? 

Lori: Dios mío, no creo, porque yo soy muy estable. He creado Traductores sin Fronteras en 1993, he fundado mi empresa en 1986. Soy demasiado estable. 

Fernando:  Entonces, eso ha marcado el comienzo de tu vida nómada con tu padre, ¿crees que de ahí viene tu pasión por los idiomas, los viajes y las otras culturas?

Lori:  No, pero es el sitio de donde sale mi pasión por los negocios, porque realmente me apasionan los negocios, y mi pasión por ayudar a las personas. El otro día estaba pensando, mientras crecía, si veía un coche con las luces encendidas, abría la puerta y apagaba las luces. Ahora te arrestarían o algo así. Pero digo, es un ejemplo muy pequeño. Mientras crecía mi papá siempre ayudaba a las personas, ya fuera apagando sus luces o ayudando a las familias que no tenían mucho dinero. Eso es lo que me ha quedado de mi loco padre. 

Fernando: Entonces, ¿de dónde ha salido el amor por los idiomas? 

Lori: Siempre he amado mi idioma, y de ahí sale.

Cuando vine a Francia, como no tenía suficiente dinero para escribir la gran novela canadiense, comencé a trabajar como editora, y eso llevó a la fundación de mi empresa de traducciones. Mis ojos se abrieron, especialmente al ir a Kenia por primera vez y darme cuenta de que el idioma es una gran barrera para el conocimiento.

Luego, he empezado a apreciar mucho los idiomas y vi el mundo con ojos completamente diferente, dándome cuenta de la importancia de los idiomas, no solo para la propia identidad y la comprensión del mundo y la cultura de las personas, sino para la información a la que se puede acceder. 

Fernando: Para finalizar, me gustaría pedirte un consejo. Has dicho que antes de crear Traductores sin Fronteras, querías contribuir, ser voluntaria y casi lo hacías, pero en realidad no lo hacías. ¿Cuál es tu consejo para las otras personas que sienten la necesidad de iniciar un proyecto sin fines de lucro, pero que todavía no han encontrado el momento o el desencadenante adecuado para hacerlo?

Lori: Esa es una pregunta difícil. Quieres decir el eslogan de Nike, «just do it» (solo hazlo), pero aún necesito ir al gimnasio esta semana, así que es más fácil decirlo que hacerlo. Fui muy afortunada de que Médecins sans Frontières, Médicos sin Fronteras, me dieran la oportunidad de hacer algo y que me facilitaran ayudarlos. Aunque comenzar una organización sin fines de lucro es difícil, esa fue la oportunidad de ver la necesidad y de empezar. Fue una reunión muy afortunada y fortuita para mí.

Fernando: Muchas gracias, Lori. ¿Hay algún mensaje final con el que te gustaría dejarnos? 

Lori: Gracias Fernando, ha sido realmente genial y muy emocionante hablar contigo. Creo que necesitamos más voluntad política para hacer algo que sea realmente importante, y lo que probablemente más me apasiona es el acceso al conocimiento. No hay dinero allí, así que la gente no quiere hacerlo, pero deberíamos hacer cosas similares, incluso si no es por dinero.

Deberíamos hacerlo solo porque es importante. Como los traductores, por ejemplo. Podría imaginar un mundo donde los traductores existentes ayudan a capacitar a los traductores en los países en vías de desarrollo.

Fernando: Como dicen, enséñale a pescar en lugar de darle un pescado, ¿cierto? 

Lori: Totalmente cierto. En absoluto. Y los traductores en sí mismos son geniales, como grupo, son realmente buenas personas. Es básicamente un trabajo creativo, y creo que están muy felices de ayudar, pero necesitan una forma o una estructura para hacerlo. Obviamente, 30 000 voluntarios, hay muchos traductores que han dado un paso al frente.

Acabo de imaginar algo aún más allá, donde la gente asesora y ayuda a construir capacidad en la multitud. Estamos hablando de esta multitud. Solo de esa forma tendremos acceso universal al conocimiento. 

Fernando: Bueno , Lori, gracias de nuevo. Ha sido genial tenerte en el pódcast de Unbabel, y espero que volvamos a hablar, porque a la velocidad que se están desarrollando las cosas, y como estoy seguro de que seguirás contribuyendo al progreso, sé que podremos volver a conversar en unos años.

Lori: Gracias Fernando, y estoy ansiosa por ver tus otros pódcast. Vi a varios de los invitados que tienes por venir. Será realmente interesante ver qué añaden a la conversación.

Fernando: Gracias por escuchar el pódcast de Unbabel. 

Si deseas obtener más información sobre el trabajo de Lori, visita su blog en lorithicke.com Si te ha gustado el pódcast de Unbabel y no quieres perderte futuros episodios, suscríbete en tu aplicación de pódcast favorita. Y si realmente te gusta esto, ayuda a otros a encontrar nuestro pódcast dejándonos una reseña o compartiendo este episodio con tus amigos.


El pódcast de Unbabel es producido por Raquel Magalhães, Raquel Henriques, Resonate Recordings y este servidor.